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viernes 29 de febrero de 2008

Te quieres quedar sin culo?

Si la respuesta es un no, es que eres el típico aburrido de las fiestas, por gente como tu se inventó el trivial, pero en cambio, si tu respuesta es un sí rotundo es que eres el colega que todo tío quiere tener (si, las tias lo dudo que quieran..), más que nada porque te prestas a todo por ver a tus colegas pasarlo bien (y te lo agradecemos). Lo dicho, si estas dispuesto a quedarte sin culo atento al videotutorial que te traemos, en este solo veras como convertirlo en un culo-postilla, pero puedes llegar a perderlo del todo si cambias el cohetillo por uno de los de la traca final de las fiestas de tu pueblo, sisi, ese que hace que te suene al calderilla de los bolsillos. Ale a practicar y no dejeis de postear vuestras experiencias (si es que teneis internet en el hospital).

Ranking de ladrones tontos

Ale, mira que video más simpático se ha currado la gente de Garbaje de Potanzos, el top 3 de los ladrones torpes (recopilado de youtube obviamente..), lo sé, muchos ya los habeis visto, pero esto es como una foto de Pilar Rubio, que por mucho que lo mires nunca te cansas de verlo...

lunes 18 de febrero de 2008

Las leyes de la informática I

Esto me llegó por correo y puedo dar fé de que todo lo que pone aquí es cierto, es el día a día de un gilipollas informático en una empresa, totalmente verídico.

1. Cuando el informático le diga que acude en su ayuda, puede desconectarse de la red e irse a por un café. No es ningún problema para nosotros acordarnos de todos los passwords de usuario.

2. Cuando nos llame para decirnos que cambiemos su ordenador de sitio, asegúrese de que lo deja bien enterrado bajo media de tonelada de postales, fotos de sus niños, animalitos de toda clase, flores secas, trofeos varios, etc. Nosotros, como no tenemos vida privada, nos encanta echar un vistazo a la suya.

3. Cuando el informático le envíe un e-mail de importancia alta, bórrelo inmediatamente sin leer. Seguramente es que estamos haciendo pruebas.

4. Cuando el informático esté comiendo en su mesa, entre sin ningún miramiento y explíquele sus problemas esperando a que se le responda en el acto. Estamos aquí para servirle y siempre a punto para solucionar problemas.

5. Cuando el informático esté tomando un café tranquilamente, pregúntele algo acerca de ordenadores. La única razón por la que nos vamos a tomar café es para atender a las personas que no tienen e-mail o teléfono.

6. Mande todos sus mensajes en mayúsculas. El servidor de correo lo recogerá inmediatamente y lo tratará como mensaje urgente.

7. Cuando llame al teléfono del informático, pulse 5 para saltarse el mensaje que le dice que está de vacaciones y grabe su mensaje. Entonces espere exactamente 24 horas antes de mandar un e-mail directamente a su jefe quejándose de que no ha recibido ninguna respuesta a su llamada. Usted no se merece este trato.

8. Cuando la fotocopiadora no funcione, llame al informático. La fotocopiadora tiene cable, ¿no?

9. Cuando su modem le dé el mensaje de 'NO HAY TONO DE MARCADO' en casa, llame al informático. Podemos solucionar problemas de teléfono desde donde sea.

10. Cuando su ordenador no funcione, tírelo encima de la silla del informático y no deje ningún papel con su nombre ni la descripción del problema. Nos gusta el misterio.

11. Cuando el informático le esté explicando cómo cambiar algún parámetro de su configuración, lea el periódico. De hecho no esperamos que usted tenga que hacer nada; simplemente nos encanta oírnos a nosotros mismos cuando explicamos algo.

12. Cuando les demos alguna explicación sobre algún programa, no se moleste en aprender. Siempre estaremos ahí para volver a hacerlo.

13. Cuando la impresora no imprima, reenvíe su trabajo al menos 20 veces. A veces, los trabajos que intenta imprimir desaparecen en el cosmos sin razón aparente.

14. Cuando la impresora no imprima tras los 20 intentos, envíe su trabajo a todas las demás impresoras de la empresa. Seguro que alguna lo hará.

15. No use la ayuda que viene en los programas. Estas ayudas on-line sólo son para gilipollas.

16. Cuando vaya hacer algún cursillo de informática, no dude en practicar con la red de la empresa e instalar y probar todo lo que desee. Estaremos encantados de trabajar hasta la madrugada para arreglar lo que sea necesario.

17. Cuando vengamos a reparar su ordenador y esté usted comiendo, degluta a gusto su almuerzo en nuestra cara. Funcionamos mejor bajo presión.

18. Nunca nos dé las gracias. ¡Nos encanta nuestro trabajo y encima nos pagan!

19. Cuando el informático le pregunte si ha instalado algún nuevo programa en su ordenador, mienta. ¡A nadie le importa lo que usted tiene en su PC!

20. Si el cable de su ratón siempre tira el gatito de porcelana que tiene usted encima de la mesa, levante el ordenador y pille el cable con él. Los cables de ratón están diseñados para aguantar 80 kilos de peso.

21. Si la tecla Enter de su teclado no funciona, échele la culpa a la actualización del correo electrónico. Los teclados funcionan mucho mejor con medio kilito de migas de galleta, uñas mordidas, pelos de barba, cabellos y manchas secas de Coca Cola debajo de las teclas.

22. Cuando el sistema le muestre la típica ventana de 'Está usted seguro...', conteste siempre que 'Sí' o 'Aceptar'. ¡Joder! Si no estuviera usted seguro no lo habría hecho, ¿verdad?

23. Siéntase completamente libre para decir 'No tengo ni idea acerca de esta mierda de informática'. A nosotros nunca nos ha molestado que la gente diga que nuestra profesión es una mierda.

24. Cuando necesite cambiar el cartucho de toner, llame al informático. El cambio de cartucho es una tarea extremadamente complicada y Hewlett-Packard recomienda que sólo la realice un ingeniero con un Master en Física Nuclear.

25. Cuando le suceda algo a su ordenador, pida a su secretaria (si la tiene) que llame a Help Desk. A los que trabajamos en un Help Desk nos encanta tener que tratar con una tercera persona que no tiene ni idea de cual es su problema.

26. Cuando escanee la foto de su última juerga, de 30 Megas, a tope de colores y resolución, envíela a todo el mundo a través de su correo electrónico y, por supuesto, indique alta prioridad. Tenemos montooooones de megas libres en el servidor y un procesador de la leche.

27. Cuando tenga que imprimir tropocientos mil folios, no se le ocurra ir imprimiendo de poco en poco... ¡mándelos todos de una vez! Los demás pueden esperar... usted tiene prioridad.

28. Cuando se encuentre por casualidad a su informático durante el fin de semana, no dude en hacerle preguntas acerca de ordenadores. Nosotros trabajamos 24 horas al día, 7 días a la semana, incluida la playa en verano, la nieve en invierno, supermercados, cines, etc.

29. Si su hijos estudian informática... ¡tráigalos el fin de semana a la oficina! Ahí estaremos para prestarles cualquier equipo, reparar su base de datos de Access hecha trizas por su copia ilegal de Visual Basic, etc.

30. Cuando nos traiga su ordenador clónico de casa para que se lo reparemos gratis, por favor recuérdenos que es urgente para que por la tarde pueda usted jugar al Solitario. ¡Ahí estaremos! Nos sobra tanto tiempo y el día es tan largo... De todas formas, todo el mundo sabe que perdemos constantemente el tiempo ¡navegando por Internet!

martes 5 de febrero de 2008

El por qué de los derechos de autor

Y en mi opinión es para evitar que desechos como este acaben con la imagen del mejor superheroe de todos los tiempos...




sábado 5 de enero de 2008

El coyote vs ACME

No todo el mundo lo sabe, pero el Sr. Coyote llegó un día a interponer una demanda contra la marca ACME a la vista de sus muy numerosos fracasos en su intento de atrapar al Correcaminos. He aquí la misma.

COYOTE v. ACME, por Ian Frazier

EN LA CORTE DISTRITAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

DISTRITO SUDOESTE, TEMPE, ARIZONA

CASO Nº B19294, JUEZ JOANA KUJAVA, PRESIDIENDO

Wile E. Coyote, demandante

v.

Acme Company, demandada

Declaración de apertura de Harold Schoff, abogado del señor Coyote: Mi cliente, el señor Wile E. Coyote, vecino de Arizona y estados cercanos, presenta aquí una demanda por daños contra Acme Company, productora y distribuidora minorista de mercadería variada, con sede en Delaware y negocios en todos los estado, distritos y territorios. El señor Coyote busca reparación por daños personales, lucro cesante y daño mental causado como resultado directo de acciones y/o negligencia grave de la compañía citada, bajo el Artículo 15 del Código de los Estados Unidos, Capítulo 47, sección 2072, subsección (a), relacionado con la responsabilidad sobre el producto.

El señor Coyote declara que en ochenta y cinco situaciones distintas adquirió a Acme Company (de ahora en más, ‘Demandada’), a través del departamento de ventas por correspondencia, diversos productos que le provocaron heridas corporales por defectos en su manufactura o advertencias inadecuadas. Las facturas remitidas al señor Coyote están en posesión de la Corte como testimonio de la compra, marcadas como Prueba A. Las lesiones sufridas por el señor Coyote le restringieron temporalmente en su habilidad para ganarse la vida en su profesión de depredador. El señor Coyote es cuentapropista y, por lo tanto, no cumple con las condiciones requeridas para recibir una pensión del Fondo de Desempleo.

El señor Coyote declara que el 13 de diciembre recibió de la Demandada un paquete con el Cohete Trineo Acme. La intención del señor Coyote era usar el Cohete Trineo para cazar a su presa. Una vez recibido el Cohete Trineo, el señor Coyote lo retiró de su embalaje de madera y, apuntando a su presa desde cierta distancia, activó la ignición. Mientras el señor Coyote asía las agarraderas, el Cohete Trineo aceleró repentinamente, elongando los miembros delanteros hasta una extensión de ciento cincuenta metros. A continuación, el resto del cuerpo del señor Coyote salió disparado con violencia hacia adelante, provocando graves distensiones en espalda y cuello, e inesperadamente le montó a horcajadas sobre el Cohete Trineo. Superando la línea del horizonte a suficiente velocidad como para dejar un diminuto rastro tras su paso, el Cohete Trineo pronto condujo al señor Coyote delante de su presa. En ese momento, el animal perseguido se desvió repentinamente hacia la derecha. El señor Coyote intentó insistentemente efectuar la misma maniobra pero fue incapaz de realizarla, debido a que el sistema guía estaba mal diseñado, y a que el freno no existía o estaba fallado. Poco después, el avance incontrolado del Cohete Trineo hizo que colisionara contra una meseta.

El Párrafo Uno del Informe del Médico Forense (Prueba B), preparado por el Dr. Ernest Grosscup, detalla las fracturas múltiples, las contusiones y el daño muscular sufrido por el señor Coyote como resultado de esta colisión. La recuperación de las heridas requirió un vendaje completo en torno a la cabeza (excluyendo las orejas), un cuello ortopédico, y yeso completo o parcial en las cuatro piernas.

Aunque estorbado por las heridas, el señor Coyote se vio obligado a sustentarse a sí mismo. Con esto en mente, adquirió a la Demandada un par de Patines Cohete Acme que le debían permitir una mayor movilidad. Cuando intentó usar este producto, sufrió un accidente muy similar al que le aconteció con el Cohete Deslizador. Otra vez, la Demandada vendió a través de corredores, sin ninguna advertencia, un producto que incluía poderosos motores de propulsión (dos, en este caso), inadecuados para el vehículo, con poca o ninguna prevención por la seguridad de los pasajeros. Sobrecargado con los yesos, el señor Coyote perdió el control de los Patines Cohete poco después de sujetárselos, y chocó contra un cartel publicitario junto a la autopista tan violentamente que dejó un agujero con la forma de su silueta.

El señor Coyote declara que en ocasiones excesivamente numerosas para mencionar en este documento sufrió percances con explosivos adquiridos a la Demandada: el Petardo ‘Pequeño Gigante’ Acme, la Bomba Aérea Autoguiada Acme, etc. (Para una relación completa, ver el Catálogo Acme de Explosivos por Correo y la declaración adjunta, ingresados como Prueba C.) Efectivamente, se puede decir que ni una vez un explosivo adquirido a la Demandada por el Señor Coyote funcionó del modo esperado. Para citar un ejemplo: al costo de mucho tiempo y esfuerzo personal, el Señor Coyote construyó sobre la ladera de una elevación un tobogán de madera, comenzando en la cima y descendiendo en espiral a su alrededor hasta llegar a unos pocos metros de una X negra pintada sobre la superficie del desierto. El canal estaba diseñado de tal manera que un explosivo esférico del tipo expendido por la Demandada rodara con facilidad y cayera suavemente sobre el punto de detonación indicado con la X. El Señor Coyote ubicó una generosa cantidad de alimento para pájaros directamente sobre la X y, luego, cargando la Bomba Esférica de Acme (Catálogo # 78-832), escaló hasta la cima de la elevación. La presa del señor Coyote, viendo el alimento para pájaros, se aproximó, y el Señor Coyote procedió a encender la mecha. En un instante, la mecha alcanzó el tallo, haciendo que la bomba detonara.

Además de reducir los cuidadosos preparativos del Señor Coyote a la nada, la detonación prematura del producto provocó las siguientes desfiguraciones del Señor Coyote:

1. Severo chamuscamiento en el pelo de cabeza, cuello y hocico.

2. Decoloración por el hollín.

3. Fractura de la oreja izquierda; la misma cayó en el momento posterior a la explosión, con un crujido.

4. Combustión completa o parcial de los bigotes, produciendo ensortijamiento, deshilachamiento y posterior desintegración en cenizas.

5. Violenta dilatación ocular, debido a la carbonización de cejas y pestañas.

Veamos ahora a los Zapatos para Saltar Acme. Los restos de un par de ellos, adquiridos por el señor Coyote el 23 de junio, son la Prueba D del Demandante. Para su análisis se remitieron varios fragmentos a los laboratorios metalúrgicos de la Universidad de California en Santa Barbara, pero hasta la fecha no se encontró ninguna explicación para el mal funcionamiento, extremo y repentino, del producto. Como anunciara la Demandada, este producto es la simplicidad en sí misma: dos sandalias de metal y madera, cada una atada a un resorte de metal acordonado a gran tensión (comprimidos en una posición ajustada), activables con un mecanismo de gatillo con un disparador. El señor Coyote confiaba en que este producto le permitiera saltar sobre su presa al comienzo de la cacería, cuando sus reflejos aún no estuvieran activados.

Para incrementar aún más el poder de impulsión de los zapatos, el señor Coyote los adhirió por las suelas a una enorme piedra. Junto a la roca corre un camino por el cual pasaría la presa, como sabía el señor Coyote. Éste apoyó sus patas traseras calzadas con sandalias de madera y metal sobre la cara de la piedra, y se preparó, con una de las patas delanteras asiendo el gatillo. Instantes después, la presa del señor Coyote apareció en el camino, acercándose. Sin sospecharlo, se detuvo cerca del señor Coyote, dentro del rango de salto. El señor Coyote calculó la distancia con cuidado y procedió a apretar el gatillo.

En aquel momento, el producto de la Demandada debería haber lanzar al señor Coyote hacia adelante, apartándole de la roca. Pero, en su lugar, por razones todavía desconocidas, los Zapatos para Saltar Acme arrojaron la roca hacia atrás, apartándola del señor Coyote. Mientras la presa ilesa observaba, el señor Coyote permanecía suspendido en el aire. Un momento después se encogieron los resortes, conduciendo al señor Coyote hacia una violenta colisión con los pies contra la roca, con el peso completo de su cabeza y patas delanteras apoyado sobre las extremidades inferiores.

La fuerza del impacto provocó que los resortes volvieran a extenderse, de manera que el señor Coyote fue lanzado hacia el cielo. A esto siguió una nueva contracción y otra colisión. La roca, toscamente ovoide en su forma, comenzó a rodar ladera abajo; la extensión y contracción de los resortes le hicieron ganar velocidad. A cada rebote, el señor Coyote entraba en contacto con la roca, o la roca entraba en contacto con el señor Coyote, o ambos entraban en contacto con el terreno. Aunque el declive no era grande, este proceso continuó durante algún tiempo.

La secuencia de colisiones causó heridas físicas sistémicas al señor Coyote: aplastamiento de cráneo, desplazamiento lateral de la lengua, reducción de la longitud de las piernas y parte superior del cuerpo, y compresión de las vértebras desde la base de la cola hasta la cabeza. La repetición de golpes a lo largo del eje vertical produjo una serie de pliegues regulares horizontales en el tejido del señor Coyote, condición rara y dolorosa que hace que el señor Coyote se estire y contraiga alternativamente mientras camina como, si se me permite el término, un acordeón. La perturbadora y angustiante naturaleza de este estado es un impedimento determinante para que el Señor Coyote sostenga una vida social normal.

Como sabe la Corte, la Demandada tiene el virtual monopolio de manufactura y venta de los bienes requeridos para las tareas del señor Coyote. La Demandada utilizó su ventaja en el mercado en detrimento del consumidor de productos tan especializados como polvo picante, cuchillos gigantes, trampas para tigres de Burma, yunques y bandas elásticas de ochenta metros de largo. Si bien desconfiaba de los productos de la Demandada, el señor Coyote no tenía otra fuente doméstica que le proveyera de ellos. Uno sólo puede preguntarse si nuestros colegas en Europa Occidental o Japón permitirían semejante situación, donde se le autoriza a una enorme compañía victimizar al consumidor del modo más imprudente e injusto, una y otra vez.

El señor Coyote respetuosamente requiere que la Corte considere las descomunales implicaciones económicas, y valore daños punitivos por la cifra de diecisiete millones de dólares. Además, el señor Coyote señala que los daños reales (alimentos perdidos, gastos médicos, días perdidos para su ocupación profesional) son de un millón de dólares; los daños generales (daño mental, daños a su reputación) son de veinte millones de dólares; y los honorarios del abogado son de setecientos cincuenta mil dólares. Por consideración al señor Coyote, esta Corte censurará a la Demandada, sus directores, oficiales, accionistas, sucesores y beneficiarios, en el único idioma que comprenden, y reafirmará el derecho del depredador individual a igual protección bajo la ley.